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lunes, 12 de marzo de 2018
COCHE+ULTRASONIDO
Hay que ejecutar un coche que cuando se acerque a una pared se gire de momento está costando mucho pero lo estamos haciendo como se puede
Las guerras médicas fueron una serie de conflictos entre el Imperio aqueménida de Persia y las ciudades-estado del mundo helénico que comenzaron en 490 a. C. y se extendieron hasta el año 478 a. C. La colisión entre el fragmentado mundo político de la antigua Grecia y el enorme imperio persa comenzó cuando Ciro II el Grande conquistó Jonia en 547 a. C. y tuvo dos momentos críticos en las dos expediciones fallidas de los persas contra Grecia, en 490 y 480-479 a. C., conocidas respectivamente como primera y segunda guerra médica. El enfrentamiento entre griegos y persas, del que las guerras médicas fueron solo una fase, duró en total más de dos siglos y culminó con la conquista y disolución del Imperio aqueménida por Alejandro Magno en el siglo siguiente. Los propios griegos se refirieron a estas guerras como el «asunto medo» (Μηδικά, Mĕdiká), pues aunque eran perfectamente conscientes de que el Imperio aqueménida, su enemigo, estaba gobernado por una dinastía persa, conservaron para éste el nombre con que fue conocido antes, Media, una región contigua a Persia sometida a su imperio. Índice [ocultar] 1 Antecedentes: la sublevación de Jonia 2 La primera guerra médica 2.1 Maratón (septiembre, 490 a. C.) 2.2 Temístocles retoma el mando en Atenas 3 La segunda guerra médica 3.1 «Tendréis toda la tierra y el agua que queráis» 3.2 Las Termópilas 3.3 Salamina 3.4 Fin de la segunda guerra médica 3.5 Pentecontecia 4 La tercera guerra médica 5 Véase también 6 Referencias 7 Enlaces externos Antecedentes: la sublevación de Jonia[editar] Artículo principal: Revuelta jónica (Libros V y VI de la Historia de Heródoto) En el siglo VII a. C. las ciudades jónicas se encontraban bajo la soberanía del reino de Lidia, si bien gozaban de cierta autonomía a cambio de pagarle tributo. En 546 a. C. el rey Creso de Lidia (el último monarca lidio en gobernar Jonia) fue derrotado por el rey persa Ciro, pasando desde entonces su reino y las ciudades griegas a formar parte del Imperio persa.
Expansión del Imperio aqueménida hacia el año 490 a. C. Darío I, sucesor de Ciro, gobernó las ciudades griegas con tacto y procurando ser tolerante. Pero, como habían hecho sus antecesores, siguió la estrategia de dividir y vencer: apoyó el desarrollo comercial de los fenicios, que formaban parte de su imperio desde antes, y que eran rivales tradicionales de los griegos. Además, los jonios sufrieron duros golpes, como la conquista de su floreciente suburbio de Naucratis, en Egipto, la conquista de Bizancio, llave del mar Negro, y la caída de Síbaris, uno de sus mayores mercados de tejidos y un punto de apoyo vital para el comercio. De estas acciones se derivó un resentimiento contra el opresor persa. El ambicioso tirano de Mileto, Aristágoras, aprovechó este sentimiento para movilizar a las ciudades jónicas contra el Imperio persa,1 en el año 499 a. C. Aristágoras pidió ayuda a las metrópolis de la Hélade, pero sólo Atenas, que envió 20 barcos (probablemente la mitad de su flota) y Eretria (en la isla de Eubea), acudieron en su ayuda; no recibió ayuda de Esparta. El ejército griego se dirigió a Sardes, capital de la satrapía persa de Lidia, y la redujo a cenizas,2 mientras que la flota recuperaba Bizancio. Darío I, por su parte, envió un ejército que destruyó al ejército griego en Éfeso3 y hundió la flota helena en la batalla naval de Lade. Tras sofocar la rebelión, los persas reconquistaron una tras otra las ciudades jonias y, después de un largo asedio, arrasaron Mileto. Murió en combate la mayor parte de la población, y los supervivientes fueron esclavizados4 y deportados a Mesopotamia.
Las guerras médicas fueron una serie de conflictos entre el Imperio aqueménida de Persia y las ciudades-estado del mundo helénico que comenzaron en 490 a. C. y se extendieron hasta el año 478 a. C. La colisión entre el fragmentado mundo político de la antigua Grecia y el enorme imperio persa comenzó cuando Ciro II el Grande conquistó Jonia en 547 a. C. y tuvo dos momentos críticos en las dos expediciones fallidas de los persas contra Grecia, en 490 y 480-479 a. C., conocidas respectivamente como primera y segunda guerra médica. El enfrentamiento entre griegos y persas, del que las guerras médicas fueron solo una fase, duró en total más de dos siglos y culminó con la conquista y disolución del Imperio aqueménida por Alejandro Magno en el siglo siguiente. Los propios griegos se refirieron a estas guerras como el «asunto medo» (Μηδικά, Mĕdiká), pues aunque eran perfectamente conscientes de que el Imperio aqueménida, su enemigo, estaba gobernado por una dinastía persa, conservaron para éste el nombre con que fue conocido antes, Media, una región contigua a Persia sometida a su imperio. Índice [ocultar] 1 Antecedentes: la sublevación de Jonia 2 La primera guerra médica 2.1 Maratón (septiembre, 490 a. C.) 2.2 Temístocles retoma el mando en Atenas 3 La segunda guerra médica 3.1 «Tendréis toda la tierra y el agua que queráis» 3.2 Las Termópilas 3.3 Salamina 3.4 Fin de la segunda guerra médica 3.5 Pentecontecia 4 La tercera guerra médica 5 Véase también 6 Referencias 7 Enlaces externos Antecedentes: la sublevación de Jonia[editar] Artículo principal: Revuelta jónica (Libros V y VI de la Historia de Heródoto) En el siglo VII a. C. las ciudades jónicas se encontraban bajo la soberanía del reino de Lidia, si bien gozaban de cierta autonomía a cambio de pagarle tributo. En 546 a. C. el rey Creso de Lidia (el último monarca lidio en gobernar Jonia) fue derrotado por el rey persa Ciro, pasando desde entonces su reino y las ciudades griegas a formar parte del Imperio persa.
Expansión del Imperio aqueménida hacia el año 490 a. C. Darío I, sucesor de Ciro, gobernó las ciudades griegas con tacto y procurando ser tolerante. Pero, como habían hecho sus antecesores, siguió la estrategia de dividir y vencer: apoyó el desarrollo comercial de los fenicios, que formaban parte de su imperio desde antes, y que eran rivales tradicionales de los griegos. Además, los jonios sufrieron duros golpes, como la conquista de su floreciente suburbio de Naucratis, en Egipto, la conquista de Bizancio, llave del mar Negro, y la caída de Síbaris, uno de sus mayores mercados de tejidos y un punto de apoyo vital para el comercio. De estas acciones se derivó un resentimiento contra el opresor persa. El ambicioso tirano de Mileto, Aristágoras, aprovechó este sentimiento para movilizar a las ciudades jónicas contra el Imperio persa,1 en el año 499 a. C. Aristágoras pidió ayuda a las metrópolis de la Hélade, pero sólo Atenas, que envió 20 barcos (probablemente la mitad de su flota) y Eretria (en la isla de Eubea), acudieron en su ayuda; no recibió ayuda de Esparta. El ejército griego se dirigió a Sardes, capital de la satrapía persa de Lidia, y la redujo a cenizas,2 mientras que la flota recuperaba Bizancio. Darío I, por su parte, envió un ejército que destruyó al ejército griego en Éfeso3 y hundió la flota helena en la batalla naval de Lade. Tras sofocar la rebelión, los persas reconquistaron una tras otra las ciudades jonias y, después de un largo asedio, arrasaron Mileto. Murió en combate la mayor parte de la población, y los supervivientes fueron esclavizados4 y deportados a Mesopotamia.
Las guerras médicas fueron una serie de conflictos entre el Imperio aqueménida de Persia y las ciudades-estado del mundo helénico que comenzaron en 490 a. C. y se extendieron hasta el año 478 a. C. La colisión entre el fragmentado mundo político de la antigua Grecia y el enorme imperio persa comenzó cuando Ciro II el Grande conquistó Jonia en 547 a. C. y tuvo dos momentos críticos en las dos expediciones fallidas de los persas contra Grecia, en 490 y 480-479 a. C., conocidas respectivamente como primera y segunda guerra médica. El enfrentamiento entre griegos y persas, del que las guerras médicas fueron solo una fase, duró en total más de dos siglos y culminó con la conquista y disolución del Imperio aqueménida por Alejandro Magno en el siglo siguiente.
ResponderEliminarLos propios griegos se refirieron a estas guerras como el «asunto medo» (Μηδικά, Mĕdiká), pues aunque eran perfectamente conscientes de que el Imperio aqueménida, su enemigo, estaba gobernado por una dinastía persa, conservaron para éste el nombre con que fue conocido antes, Media, una región contigua a Persia sometida a su imperio.
Índice [ocultar]
1 Antecedentes: la sublevación de Jonia
2 La primera guerra médica
2.1 Maratón (septiembre, 490 a. C.)
2.2 Temístocles retoma el mando en Atenas
3 La segunda guerra médica
3.1 «Tendréis toda la tierra y el agua que queráis»
3.2 Las Termópilas
3.3 Salamina
3.4 Fin de la segunda guerra médica
3.5 Pentecontecia
4 La tercera guerra médica
5 Véase también
6 Referencias
7 Enlaces externos
Antecedentes: la sublevación de Jonia[editar]
Artículo principal: Revuelta jónica
(Libros V y VI de la Historia de Heródoto)
En el siglo VII a. C. las ciudades jónicas se encontraban bajo la soberanía del reino de Lidia, si bien gozaban de cierta autonomía a cambio de pagarle tributo. En 546 a. C. el rey Creso de Lidia (el último monarca lidio en gobernar Jonia) fue derrotado por el rey persa Ciro, pasando desde entonces su reino y las ciudades griegas a formar parte del Imperio persa.
Expansión del Imperio aqueménida hacia el año 490 a. C.
Darío I, sucesor de Ciro, gobernó las ciudades griegas con tacto y procurando ser tolerante. Pero, como habían hecho sus antecesores, siguió la estrategia de dividir y vencer: apoyó el desarrollo comercial de los fenicios, que formaban parte de su imperio desde antes, y que eran rivales tradicionales de los griegos. Además, los jonios sufrieron duros golpes, como la conquista de su floreciente suburbio de Naucratis, en Egipto, la conquista de Bizancio, llave del mar Negro, y la caída de Síbaris, uno de sus mayores mercados de tejidos y un punto de apoyo vital para el comercio.
De estas acciones se derivó un resentimiento contra el opresor persa. El ambicioso tirano de Mileto, Aristágoras, aprovechó este sentimiento para movilizar a las ciudades jónicas contra el Imperio persa,1 en el año 499 a. C. Aristágoras pidió ayuda a las metrópolis de la Hélade, pero sólo Atenas, que envió 20 barcos (probablemente la mitad de su flota) y Eretria (en la isla de Eubea), acudieron en su ayuda; no recibió ayuda de Esparta. El ejército griego se dirigió a Sardes, capital de la satrapía persa de Lidia, y la redujo a cenizas,2 mientras que la flota recuperaba Bizancio. Darío I, por su parte, envió un ejército que destruyó al ejército griego en Éfeso3 y hundió la flota helena en la batalla naval de Lade.
Tras sofocar la rebelión, los persas reconquistaron una tras otra las ciudades jonias y, después de un largo asedio, arrasaron Mileto. Murió en combate la mayor parte de la población, y los supervivientes fueron esclavizados4 y deportados a Mesopotamia.
Las guerras médicas fueron una serie de conflictos entre el Imperio aqueménida de Persia y las ciudades-estado del mundo helénico que comenzaron en 490 a. C. y se extendieron hasta el año 478 a. C. La colisión entre el fragmentado mundo político de la antigua Grecia y el enorme imperio persa comenzó cuando Ciro II el Grande conquistó Jonia en 547 a. C. y tuvo dos momentos críticos en las dos expediciones fallidas de los persas contra Grecia, en 490 y 480-479 a. C., conocidas respectivamente como primera y segunda guerra médica. El enfrentamiento entre griegos y persas, del que las guerras médicas fueron solo una fase, duró en total más de dos siglos y culminó con la conquista y disolución del Imperio aqueménida por Alejandro Magno en el siglo siguiente.
ResponderEliminarLos propios griegos se refirieron a estas guerras como el «asunto medo» (Μηδικά, Mĕdiká), pues aunque eran perfectamente conscientes de que el Imperio aqueménida, su enemigo, estaba gobernado por una dinastía persa, conservaron para éste el nombre con que fue conocido antes, Media, una región contigua a Persia sometida a su imperio.
Índice [ocultar]
1 Antecedentes: la sublevación de Jonia
2 La primera guerra médica
2.1 Maratón (septiembre, 490 a. C.)
2.2 Temístocles retoma el mando en Atenas
3 La segunda guerra médica
3.1 «Tendréis toda la tierra y el agua que queráis»
3.2 Las Termópilas
3.3 Salamina
3.4 Fin de la segunda guerra médica
3.5 Pentecontecia
4 La tercera guerra médica
5 Véase también
6 Referencias
7 Enlaces externos
Antecedentes: la sublevación de Jonia[editar]
Artículo principal: Revuelta jónica
(Libros V y VI de la Historia de Heródoto)
En el siglo VII a. C. las ciudades jónicas se encontraban bajo la soberanía del reino de Lidia, si bien gozaban de cierta autonomía a cambio de pagarle tributo. En 546 a. C. el rey Creso de Lidia (el último monarca lidio en gobernar Jonia) fue derrotado por el rey persa Ciro, pasando desde entonces su reino y las ciudades griegas a formar parte del Imperio persa.
Expansión del Imperio aqueménida hacia el año 490 a. C.
Darío I, sucesor de Ciro, gobernó las ciudades griegas con tacto y procurando ser tolerante. Pero, como habían hecho sus antecesores, siguió la estrategia de dividir y vencer: apoyó el desarrollo comercial de los fenicios, que formaban parte de su imperio desde antes, y que eran rivales tradicionales de los griegos. Además, los jonios sufrieron duros golpes, como la conquista de su floreciente suburbio de Naucratis, en Egipto, la conquista de Bizancio, llave del mar Negro, y la caída de Síbaris, uno de sus mayores mercados de tejidos y un punto de apoyo vital para el comercio.
De estas acciones se derivó un resentimiento contra el opresor persa. El ambicioso tirano de Mileto, Aristágoras, aprovechó este sentimiento para movilizar a las ciudades jónicas contra el Imperio persa,1 en el año 499 a. C. Aristágoras pidió ayuda a las metrópolis de la Hélade, pero sólo Atenas, que envió 20 barcos (probablemente la mitad de su flota) y Eretria (en la isla de Eubea), acudieron en su ayuda; no recibió ayuda de Esparta. El ejército griego se dirigió a Sardes, capital de la satrapía persa de Lidia, y la redujo a cenizas,2 mientras que la flota recuperaba Bizancio. Darío I, por su parte, envió un ejército que destruyó al ejército griego en Éfeso3 y hundió la flota helena en la batalla naval de Lade.
Tras sofocar la rebelión, los persas reconquistaron una tras otra las ciudades jonias y, después de un largo asedio, arrasaron Mileto. Murió en combate la mayor parte de la población, y los supervivientes fueron esclavizados4 y deportados a Mesopotamia.